Francia conquista Asunción: coraje, talento y un equipo que ha hecho historia sobre la pista
Dos títulos mundiales, una plata y cinco bronces. La selección francesa de patinaje de velocidad ha dejado su huella en los World Skate Games 2026, demostrando que detrás de cada medalla hay años de sacrificio, compañerismo y una pasión que no entiende de fronteras.

ASUNCIÓN, PARAGUAY | ROLLERZONE
Hay selecciones que llegan a un Campeonato del Mundo para competir. Otras llegan para demostrar hasta dónde pueden llegar los sueños cuando se persiguen con trabajo, sacrificio y una determinación inquebrantable.
Francia ha sido una de las grandes protagonistas de las pruebas de pista de los World Skate Games Asunción 2026. Frente al enorme potencial de Colombia, Italia y las grandes selecciones asiáticas, los patinadores franceses han respondido con valentía, inteligencia y corazón.
El balance de ocho medallas —dos oros, una plata y cinco bronces, incluyendo el relevo femenino— es el reflejo de una selección que ha sabido competir tanto en las pruebas de velocidad como en las de fondo.
Hugo Morin y Martin Ferrié: dos campeones, dos momentos para la historia
El primer gran golpe de autoridad llegó de la mano de Hugo Morin, que conquistó el oro mundial en los 5.000 metros Puntos sénior masculino. Una victoria que situó a Francia en lo más alto del podio y confirmó que el país galo tiene corredores capaces de desafiar a cualquiera.
Pero todavía quedaba otra página memorable por escribir.
En los 10.000 metros Eliminación sénior masculino, Martin Ferrié protagonizó una de las grandes actuaciones francesas del campeonato. En una prueba donde cada vuelta puede terminar con las aspiraciones de un patinador, el francés supo mantenerse en la lucha hasta imponerse a Daniel Niero y Miguel Bravo en un desenlace emocionante.
No era solamente una medalla de oro. Era la recompensa a una trayectoria construida con años de esfuerzo y la confirmación de su lugar entre los grandes especialistas mundiales del fondo.
Hugo Morin y Martin Ferrié: dos campeones, dos momentos para la historia
El primer gran golpe de autoridad llegó de la mano de Hugo Morin, que conquistó el oro mundial en los 5.000 metros Puntos sénior masculino. Una victoria que situó a Francia en lo más alto del podio y confirmó que el país galo tiene corredores capaces de desafiar a cualquiera.
Pero todavía quedaba otra página memorable por escribir.
En los 10.000 metros Eliminación sénior masculino, Martin Ferrié protagonizó una de las grandes actuaciones francesas del campeonato. En una prueba donde cada vuelta puede terminar con las aspiraciones de un patinador, el francés supo mantenerse en la lucha hasta imponerse a Daniel Niero y Miguel Bravo en un desenlace emocionante.
No era solamente una medalla de oro. Era la recompensa a una trayectoria construida con años de esfuerzo y la confirmación de su lugar entre los grandes especialistas mundiales del fondo
Johan Poildessous: el futuro de Francia ya está aquí
Si los campeones sénior representaron la experiencia, Johan Poildessous puso nombre a la ilusión de una nueva generación.
El joven francés conquistó la plata en los 5.000 metros Puntos júnior masculino y volvió a subir al podio con el bronce en los 10.000 metros Eliminación.
Dos medallas mundiales que hablan de talento, regularidad y una madurez competitiva extraordinaria para su categoría.
Poildessous no solo ha ganado medallas en Asunción. Ha demostrado que el relevo generacional del patinaje francés tiene motivos para soñar.
Las mujeres francesas también escriben su propia historia
La selección femenina también tuvo motivos para celebrar.
Alison Bernardi conquistó el bronce en los 10.000 metros Eliminación sénior femenino, mientras que Manon Fraboulet consiguió subir al tercer escalón del podio en los 500 metros Sprint, con un registro de 44.203 segundos.
Dos actuaciones en pruebas muy diferentes que demostraron la competitividad y versatilidad de las patinadoras francesas.
Un relevo de bronce que simboliza la fuerza del equipo
Y cuando parecía que Francia ya había vivido suficientes emociones, llegó el turno del trabajo colectivo.
Manon Fraboulet, Marine Ferrié Lefeuvre y Aubane Plouhinec conquistaron el bronce mundial en el relevo femenino de 3.000 metros, por detrás de Colombia y China Taipéi.
Una medalla especial, porque en un relevo no basta con tener piernas rápidas. Hace falta confianza, coordinación y saber que el esfuerzo de cada compañera es imprescindible para alcanzar la meta.
El tercer puesto fue mucho más que otro podio: simbolizó la unión de un equipo que sabe luchar por sus colores.
Francia se marcha de la pista con la cabeza muy alta
El balance confirmado de la selección francesa en las pruebas de pista es de siete medallas: dos oros, una plata y cuatro bronces, contando el relevo femenino.
Más allá de los metales, Asunción ha dejado una imagen poderosa del patinaje francés: campeones consolidados, jóvenes que llaman a la puerta de la élite mundial y un equipo femenino capaz de responder en las grandes citas.
Porque el verdadero valor de una selección no se mide únicamente por las veces que sube al podio, sino también por su capacidad para competir, compartir esfuerzos y seguir creyendo.
Francia ha demostrado en Asunción que su presente es brillante y que su futuro promete todavía muchas más emociones.